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HERNIAS INGUINALES E HIDROCELES

24 mayo, 2012 Escrito por: DejaTver
Hernias Inguinales

Las hernias y los hidroceles de la región inguinal y escrotal se encuentran entre los trastornos congénitos más comunes que manejan los pediatras y los cirujanos pediatras. Las hernias afectan a pacientes masculinos y femeninos y pueden amenazar la vida o producir pérdida de los testículos u ovarios o una porción del intestino, si se presenta encarcelamiento y estrangulación. Embriogénesis y patogénesis La permeabilidad continuada del proceso vaginalis es el principal factor en el desarrollo de hidrocele y hernia congénita. El proceso vaginalis permeable es una potencial hernia y solo cuando contiene alguna parte de las vísceras abdominales se convierte en una hernia real. La diferencia entre una hernia congénita e hidrocele congénito es el diámetro del proceso vaginalis y el contenido del saco; la primera contiene una estructura intraabdominal, mientras el otro contiene solo líquido peritoneal. El proceso vaginalis se oblitera espontáneamente desde el anillo inguinal interno hasta el testículo, después de que el descenso testicular ha sido completado. El proceso distal persiste como la túnica vaginalis. La obliteración incompleta del proceso predispone a diferentes patrones de acumulación de líquido (hidrocele) y hernia. El momento del cierre normal postnatal del proceso vaginalis es desconocido. Algunos creen que el cierre ocurre inmediatamente después del nacimiento: otros afirman que un alto porcentaje permanece abierto por varios años. Un estudio postmorten de adultos sin hernias inguinales aparentes clínicamente demostraron un proceso vaginalis permeable en 20%. La incidencia de proceso vaginalis permeable en otros estudios de autopsias varió de 15 a 37%.

  • Incidencia
La reparación de la hernia inguinal es la más frecuente operación quirúrgica realizada por el cirujano pediatra. La incidencia de hernia inguinal indirecta congénita en neonatos de término es de 3.5 a 5%. En lactantes prematuros la incidencia es de alrededor del 30%, dependiendo de la edad de gestación. Edad: La incidencia de hernia inguinal es alta durante el primer año de vida, con un pico durante el primer mes. Aproximadamente un tercio de niños con hernia son menores de 6 meses al momento de la operacion. Sexo: Los niños son afectados aproximadamente 6 veces más que las niñas. Reportándose una relación de sexo en un rango de 3:1 a 10:1 a favor masculino. Lado: La predominancia de las hernias del lado derecho está bien establecido. En niños, 60% ocurren en el lado derecho, 30% en el izquierdo, y el 10% son bilaterales. La incidencia es similar en las niñas (lado derecho 60%, lado izquierdo 32%, bilateral 8%). Se ha encontrado una incidencia de bilateralidad en la mayoría de los grupos de edad, del sexo femenino de hasta un 50%. Historia Familiar: Existe una historia de hernia inguinal en la familia en un 11.5% de los pacientes.
  • CONDICIONES ASOCIADAS
Existe una incidencia aumentada de hernia inguinal en pacientes con las siguientes condiciones: – Testículos no descendidos – Derivacion ventriculoperitoneal – Diálisis peritoneal – Fibrosis quística – Aumento de la presión abdominal secundaria a íleo meconial, enterocolitis necrotizante, ascitis quilosa, cierre de gastrosquisis, onfalocele. – Extrofia vesical – Trastornos del tejido conectivo como síndrome de Ehlers-Naples, sínddome de Marfan, síndome de Hurler-hunter, mucopolisacaridosis.
  • CARACTERÍSTICAS CLÍNICAS
Una de las características principales es la de una masa usualmente notada por la madre, con incremento en su tamaño sobre todo con el esfuerzo. Esta puede desaparecer espontáneamente cuando el paciente está quieto y relajado. A la palpación se puede detectar un cordón engrosado al nivel del tubérculo púbico (signo del guante de seda). Los cirujanos pediatras experimentados, pueden diagnosticar hernias con un alto grado de exactitud mediante antecedentes y palpación inguinal. Un método auxiliar del diagnóstico en radiólogos experimentados es el ultrasonido inguinal. El hidrocele se puede clasificar en comunicante y no comunicante. Los primeros indican comunicación con la cavidad peritonel, son hernias y se deben tratar como tales, a menudo la presión o expresión suave reduce el líquido del hidrocele desde el escroto hacia la cavidad peritoneal. Los hidroceles no comunicantes pueden estar presentes al nacimiento o desarrollarse meses o años después, sin una razón obvia. El hidrocele abdominoescrotal es una variante poco común que requiere tratamiento agresivo.
  • TRATAMIENTO
El tratamiento consiste en la hernioplastia inguinal, y en el caso del hidrocele comunicante, hidrocelectomia y herniplastia inguinal; para el hidrocele no comunicante solo hidrocelectomia (dependiendo del criterio del cirujano pediatra, ya que hay hidroceles que pueden resolverse espontáneamente).
  • COMPLICACIONES
Las complicaciones serían el encarcelamiento y estrangulación; la recurrencia y lesión del cordón espermático. Dr. Eduardo Guzmán Díaz Cirujano Pediatra SANATORIO LA LUZ GENERA L NICOLÁS BRA VO NO . 50 CHAPULTEPEC NORTE TEL. 315 29 66 (67)

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