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Semana Santa ¡Vívela en Michoacán!

8 abril, 2015 Escrito por: DejaTver
morelia

Michoacán es uno de los estados de la República donde los pueblos mágicos tienen un encanto especial; localidades que poseen atributos simbólicos, leyendas en sus calles
e historia prehispánica conjugada con la arquitectura colonial. En resumen, ¡magia que emana en cada una de ellas! Por ello pasar Semana Santa en Michoacán es una
idea fantástica. Viajar a Morelia como les apetezca ya sea por avión o autobús. Llegar y hacer un city tour en tranvía con un costo de $80 MXN por persona. En el podrán recorrer el centro histórico de la ciudad de Morelia que es uno de los máximos exponentes de la arquitectura colonial en el continente, gracias a lo cual fue declarado por la Unesco Patrimonio Cultural de la Humanidad el 13 de diciembre de 1991, debido a su gran belleza y unidad arquitectónica, principalmente de los edificios de los siglos XVI, XVII y XVIII, aunque también existen en el centro de la ciudad construcciones importantes del siglo XIX. La zona Patrimonio de la Humanidad consta de 2,71 km², en las cuales hay 219 manzanas (cuadras o bloques), 15 plazas y 1113 monumentos históricos civiles y religiosos. También les recomendamos que no se pierdan el espectáculo de iluminación de la catedral en punto de las 8:45 de la noche todos los sábados, además del tradicional recorrido de leyendas nocturno.

La Ruta

Al siguiente día seguir el recorrido hacia Quiroga: localizada en la rivera del lago Pátzcuaro, conocida por sus artesanías y muy famosas carnitas. Este mercado de artesanías se ha convertido en el punto de reunión de artesanos de todo Michoacán, convirtiéndose en el lugar ideal para dirigirse si estás buscando alguna joya artesanal.
En Quiroga específicamente se trabaja la madera laqueada y la alfarería, pero en su mercado encontrarás otros productos de materiales distintos.
Su mercado goza de una gran energía positiva y de un ambiente indígena que les encantará.

Seguimos el recorrido en Tzintzuntzan, capital del imperio purépecha, primera ciudad de Michoacán. Aquí podremos apreciar, entre otras cosas, la zona arqueológica de “Las Yacatas”. El moderno municipio está localizado junto al Lago de Pátzcuaro, que era conocido en el siglo XVI como ‘Laguna de Mechoacan’. Su territorio
se ubica en la Sierra o Meseta Tarasca, en el centro norte del estado mexicano de Michoacán. Obvio ya que estamos cerca, iremos a Pátzcuaro, Pueblo Mágico
del siglo XVI y uno de los lugares más emblemáticos del estado; su vegetación y hermoso lago le proporcionan una belleza natural sin igual. Visitemos también la Casa de los once patios. Seguimos hacia la Isla de Janitzio: en la punta de la isla existe un
monumento al héroe nacional José María Morelos y Pavón; dentro de la estructura se encuentra una colección de pinturas que narra su historia. Además encontrarán un mirador dentro del monumento que les permitirá ver los alrededores de la isla.

Gastronomía

La gastronomía de Michoacán es muy variada y rica. Si visita la ciudad,
pruebe las Corundas michoacanas, los uchepos, las nueces en escabeche, el licor de membrillo, las Trompas de puerco con salsa de Lago, la sopa purépecha, la crema fría de aguacate, la sopa tarasca, la sopa prehispánico o los tamales de harina acompañados
de atole negro o de grano. Para combatir el calor, nada como una rica nieve de pasta.Puede saborear los diferentes guisos con huevo como el Virrey de Mendoza,
el aporreadillo, el huevo blanco de Pátzcuaro rebozado o en escabeche. De postre disfrute del delicioso pastel de Macadamia, de plátano, los chongos zamoranos, los tamales de zarzamora, la sopa de chocolate de metate.
Al visitar Michoacán, no se puede dejar de disfrutar de sus exquisitos platillos como el pollo placero, las corundas de maíz o trigo, la sopa tarasca, las enchiladas morelianas, el chupiro, el pescado blanco y el caldo de charal estilo Pátzcuaro. Para acompañarlos,
nada mejor que el rompope o la charanda, aguardiente de caña de azúcar de un sabor especial. Y para cerrar con broche de oro, sus deliciosos dulces como las morelianas, el alfajor de coco, la capirotada, la charamusca o tromada, el flan moreliano, los chongos
zamoranos y las nieves de pasta de Pátzcuaro.

 

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