El formato de encierro vuelve a demostrar su poder. La versión colombiana ha generado análisis sobre voyeurismo, empatía y juicio social.
Las audiencias no solo miran, participan activamente en la narrativa digital del programa.
El formato de encierro vuelve a demostrar su poder. La versión colombiana ha generado análisis sobre voyeurismo, empatía y juicio social.
Las audiencias no solo miran, participan activamente en la narrativa digital del programa.