Aunque su historia llegó oficialmente a su fin, Stranger Things continúa siendo una de las franquicias más influyentes del entretenimiento actual. En enero de 2026, referencias visuales, colaboraciones especiales y eventos temáticos demostraron que el universo creado por los hermanos Duffer sigue más vivo que nunca.
Desde experiencias inmersivas hasta apariciones inesperadas en otros espectáculos, la serie ha logrado algo que pocas producciones alcanzan: convertirse en un lenguaje cultural compartido. Su estética ochentera, su música y sus personajes siguen siendo reutilizados por marcas, creadores de contenido y otras industrias del entretenimiento.
Más que una serie, Stranger Things se consolidó como un fenómeno transgeneracional que redefinió cómo una historia puede trascender la pantalla y convertirse en identidad colectiva.

