La familia real española, encabezada por Doña Sofía, el rey Felipe VI, la reina Letizia, la princesa Leonor y la infanta Sofía, se reunió este lunes 19 de enero de 2026 en Atenas, Grecia, para acompañar el último adiós a la princesa Irene de Grecia y Dinamarca, hermana de Doña Sofía, fallecida el pasado 15 de enero a los 83 años. El funeral estuvo marcado por una emotiva demostración de unidad familiar y respeto institucional entre las casas reales española y griega.

Una despedida solemne en Atenas
La Catedral Metropolitana de Atenas fue el escenario principal de la ceremonia religiosa en honor a la princesa Irene, donde estuvieron presentes representantes de diversas casas reales europeas, así como familiares cercanos. El féretro, cubierto con la bandera griega, marcó un homenaje tanto nacional como familiar antes de ser enterrado en el cementerio real de Tatoi, junto a sus padres y a su hermano, el fallecido rey Constantino II.
La presencia de la familia real española simbolizó una expresión de apoyo mutuo entre hermanas y un gesto de respeto ante una pérdida que ha unido a las monarquías. Doña Sofía, visiblemente conmovida, recibió el consuelo de su hijo, el rey Felipe VI, así como de su nuera y nietas, en momentos que fueron captados por la prensa y que destacaron por su solemnidad y calidez humana.

Un acto que refuerza lazos históricos
La asistencia de la familia real española —incluidas la princesa Leonor y la infanta Sofía, que esta vez representaron oficialmente a España— refrenda no solo el vínculo personal entre Doña Sofía e Irene, sino también la amistad y cooperación histórica entre las monarquías de España y Grecia. Muchos asistentes y observadores han señalado que, más allá del protocolo, la ceremonia reflejó un momento de humanidad compartida en el que las diferencias institucionales quedaron de lado frente al dolor común.

Gestos de apoyo y consuelo
Las imágenes del funeral mostraron gestos significativos de apoyo familiar: el rey Felipe VI tomó la mano de Doña Sofía en momentos de mayor emotividad, la reina Letizia estuvo junto a las infantas brindando consuelo, y entre otros miembros de la familia se respiró una atmósfera de unión en un momento profundamente personal.
Aunque el rey emérito Juan Carlos I no asistió por motivos de salud, el fuerte mensaje de cohesión provino de la presencia conjunta de Felipe VI, Letizia, Leonor, Sofía y Doña Sofía —quienes viajaron especialmente a Atenas para rendir homenaje a Irene— y que luego regresaron a sus deberes en España tras el funeral.

