A veces, desobedecer puede cambiarte la vida. Jacob Elordi lo sabe bien y lo contó con una anécdota que parece sacada de una película. Cuando tenía apenas 10 años, le mostró a su mamá el DVD de El laberinto del fauno. Tras verla, ella fue tajante: “Nunca vayas a trabajar con ese hombre”, impactada por la intensidad y oscuridad del filme de Guillermo del Toro.

El tiempo hizo lo suyo. Diecisiete años después, Elordi no solo terminó trabajando con el aclamado director mexicano, sino que protagonizó Frankenstein, una de las películas más ambiciosas de Del Toro. El resultado fue tan poderoso que el actor recibió una nominación al Oscar, marcando un antes y un después en su carrera.
La historia se volvió viral porque mezcla miedo infantil, ironía y destino. Aquella advertencia materna terminó siendo el camino hacia uno de los logros más grandes de su vida profesional. Y aunque Jacob recuerda la anécdota con humor y cariño, el mensaje es claro: el arte que incomoda también puede transformar.

Lejos de los papeles que lo hicieron famoso en sus inicios, Elordi demostró con este proyecto que está listo para asumir retos más complejos y arriesgados. Y sí, esta vez, desobedecer a su mamá estuvo muy bien.

