Este Super Bowl LX 2026 no fue un simple espectáculo de medio tiempo… fue una declaración emocional y cultural. Bad Bunny hizo historia al convertir su presentación en una verdadera carta de amor a sus raíces latinas, dejando una marca profunda en uno de los escenarios más vistos del planeta.

El artista puertorriqueño fue el primer solista latino en encabezar un halftime show casi íntegramente en español, un momento que muchos califican como uno de los más significativos en la evolución del evento.
Desde el inicio, Bad Bunny conectó con su herencia: abrió con “Tití Me Preguntó”, rodeado de símbolos culturales que recordaban su tierra natal, incluidos campos de caña, carritos de agua de coco y escenas inspiradas en la vida cotidiana puertorriqueña. Más adelante, integró éxitos como “Yo Perreo Sola”, “El Apagón” y “Café con Ron”, así como momentos de homenaje directo a figuras clave del reggaetón como Daddy Yankee y Ricky Martin.

El show no fue solo música: también fue celebración colectiva. Bad Bunny invitó a artistas legendarios y figuras queridas como Lady Gaga, quien interpretó una versión salsa de su hit “Die With a Smile”, y Ricky Martin, reforzando así el puente entre generaciones latinas.

En su mensaje final, el artista pronunció palabras que resonaron como un símbolo de unidad: desde un balón de fútbol con la frase “Together we are America” hasta el mensaje en pantalla “The only thing more powerful than hate is love”, reforzando que su actuación era una oferta de amor y diversidad en el corazón del espectáculo estadounidense.

Para miles de fanáticos alrededor del mundo —y especialmente en Puerto Rico, donde muchos detuvieron lo que hacían para celebrar el momento— el halftime show de Bad Bunny fue más que un concierto: fue un impulso vibrante de identidad cultural y orgullo latino.

