Lo volvió a hacer. Shakira no solo cerró su gira… la convirtió en un momento histórico. La cantante colombiana eligió el icónico Zócalo de la Ciudad de México para el gran final y reunió a más de 400,000 asistentes, rompiendo récord y demostrando que su conexión con México es simplemente inquebrantable.

Desde las primeras horas del día, miles de fans comenzaron a llegar al corazón de la Ciudad de México para asegurar un lugar en lo que prometía ser una noche épica. Y sí, lo fue. Luces, energía, coreografías explosivas y un setlist cargado de hits hicieron vibrar cada rincón del Centro Histórico.

Entre ovaciones, lágrimas y coros masivos que se escuchaban a kilómetros de distancia, Shakira agradeció el cariño del público mexicano, dejando claro que este cierre no era solo un concierto… era una celebración.

Con este show monumental, la artista reafirma su estatus como una de las figuras más grandes del pop latino y demuestra que, cuando se trata de convocar multitudes, ella juega en otra liga.

