Belle & Sebastian regresa a CDMX y convierte la noche en un viaje de nostalgia y música

Belle & Sebastian regresa a CDMX y convierte la noche en un viaje de nostalgia y música

El emblemático grupo escocés regresó a la capital mexicana para festejar el aniversario número 30 de sus álbumes debut, ofreciendo un concierto lleno de anécdotas, emociones y canciones imposibles de olvidar.

“Ahora viene una canción melancólica”, expresó Stuart Murdoch instantes antes de interpretar Fox In The Snow, uno de los temas más emblemáticos de If You’re Feeling Sinister, álbum lanzado hace tres décadas por Belle & Sebastian. Sin embargo, con una sonrisa, el cantante suavizó el momento al añadir: “Aunque tampoco es tan triste”. Así, entre los delicados acordes del piano, el recinto del Teatro Metropólitan se llenó de una atmósfera casi mágica.

La velada tuvo un significado especial para la agrupación de Glasgow, ya que marcó su regreso a la Ciudad de México después de ocho años. Pero esta vez no llegaron para promocionar material nuevo, sino para celebrar el aniversario número 30 de If You’re Feeling Sinister, interpretándolo completo frente a un público que ha crecido junto a sus canciones. Un día antes, el grupo también había ofrecido otro concierto en el que tocaron de principio a fin Tigermilk, su álbum debut publicado apenas unos meses antes de aquel segundo disco. Más que simples conciertos, fueron noches de celebración colectiva y un reencuentro emocional entre la banda y varias generaciones de seguidores.

Durante el show, Murdoch no solo revivió canciones icónicas como Seeing Other People o Me And The Major, también compartió reflexiones más íntimas y maduras, propias de alguien que mira al pasado desde una nueva perspectiva. Antes de interpretar The Boy Done Wrong Again, un tema sobre el desamor y los errores personales, el músico comentó con honestidad: “Tal vez todo fue culpa mía”, arrancando una sonrisa cómplice entre los asistentes.

Con un ensamble de diez músicos sobre el escenario, donde convivieron guitarras, piano, trompetas y contrabajos, Belle & Sebastian demostraron que su esencia va mucho más allá de la nostalgia. La banda dejó claro que sigue unida por una visión compartida y un amor genuino por la música que continúa conectando con nuevas y viejas generaciones.