El estrés no es obligatorio. Estas estrategias y hábitos tienen el respaldo de la ciencia y te van a ayudar a eliminarlo.
¿Te gustaría vivir con menos estrés? No se trata de tener suerte ni de esforzarte más que los demás. La clave está en adoptar hábitos que te ayuden a reducir las fuentes de estrés y a desarrollar herramientas para manejarlo de manera más efectiva cuando aparezca.
Los seres humanos experimentamos estrés por muchas razones. Según la ciencia, una dosis moderada puede ser beneficiosa, ya que nos impulsa a actuar, superar desafíos y encontrar soluciones. Sin embargo, cuando el estrés se vuelve frecuente, intenso o prolongado, sus efectos pueden ser perjudiciales. El estrés crónico se ha relacionado con un envejecimiento más acelerado, dificultades de memoria, alteraciones en el funcionamiento cerebral y un mayor riesgo de diversos problemas de salud.
El estrés es, en esencia, un mecanismo natural de supervivencia. Cuando el cerebro percibe una amenaza, activa la conocida respuesta de “lucha o huida”, provocando la liberación de hormonas como la adrenalina para preparar al cuerpo para reaccionar rápidamente. En nuestros antepasados, esta respuesta era fundamental para enfrentar peligros inmediatos, como depredadores o conflictos con otros grupos, aumentando sus posibilidades de sobrevivir.
El problema es que, en el mundo moderno, hay muchas cosas que percibimos como amenazas (como un deadline o un regaño del jefe) y muchos más factores que nos pueden estresar, y nuestro cerebro no siempre puede reconocer que no estamos siendo perseguidos por un león.
Pero, lo que dice la ciencia es que existen muchas cosas (pequeños hábitos para practicar durante el día) que pueden ayudarnos a lidiar con el estrés, a frenarlo y a evitar que nos controle.
Hábitos para tener una vida menos estresante, según la ciencia

S.T.O.P.
De acuerdo con University of Rochester Medicine, este es un pequeño hábito que se recomienda practicar durante los momentos en los que se siente estrés, para reemplazar esa sensación por algo más útil y positivo. No solo te va a ayudar a entender por qué estás estresado, sino a encontrar la manera de avanzar y de enfocarte en las cosas que necesitas hacer.
- S = (Stop) Detente. Haz una pausa, literal o figurada, en lo que estás haciendo.
- T = (Take a breath) Respira hondo. Inhala por la nariz y exhala por la boca, de manera lenta.
- O = (Observe) Observa: ¿Qué está pasando? ¿Cómo me siento? Analiza la situación con lógica.
- P = (Proceed) Continúa. Libérate de la emoción que sientes y concéntrate en seguir adelante.

