Cuando parecía que todo estaba decidido, un giro judicial abrió la puerta a la posible liberación de Marius Borg, hijo de la princesa Mette-Marit.

El escándalo que ha golpeado a la familia real noruega suma un nuevo capítulo. Apenas unas semanas después de que Marius Borg Høiby, hijo de la princesa Mette-Marit de Noruega, fuera condenado a cuatro años de prisión, el proceso judicial podría dar un vuelco que abriría la puerta a su liberación anticipada.
Aunque la sentencia parecía definitiva, la combinación de recursos legales y el vencimiento de su prisión preventiva han generado un escenario inesperado que mantiene a Noruega pendiente del caso.
El pasado 15 de junio, un tribunal de Oslo condenó a Marius Borg Høiby a cuatro años de cárcel tras declararlo culpable de varios delitos, entre ellos dos agresiones sexuales, además de otros cargos relacionados con violencia, amenazas y quebrantamiento de órdenes de alejamiento. La Fiscalía había solicitado una pena superior a siete años. Sin embargo, la defensa presentó una apelación contra la sentencia, mientras que la Fiscalía también recurrió el fallo al considerar que la condena fue demasiado baja.
Esto significa que, si las autoridades no solicitan una extensión de la prisión preventiva antes de que expire el plazo vigente, Marius Borg podría abandonar la cárcel temporalmente mientras continúa el proceso judicial.

