Jenna Ortega conquistó el corazón de sus seguidores al compartir la historia de Twigs, la perrita que adoptó mientras filmaba la segunda temporada de Merlina en Irlanda. Más allá de su éxito en la pantalla, la actriz mostró su lado más sensible al contar cómo conoció a su nueva compañera durante una etapa llena de compromisos profesionales.
Todo comenzó cuando Jenna visitó un santuario de animales y conoció a varios que necesitaban cuidados, entre ellos una camada de cachorros. La actriz se sintió especialmente conectada con una pequeña perrita que tenía problemas de salud y una condición en uno de sus ojos.
La conexión fue tan especial que Jenna decidió darle un hogar y hacerse cargo de ella. La llamó Twigs porque, según ha explicado, cuando duerme parece un montón de pequeñas ramas. Desde entonces, la perrita se ha convertido en una integrante importante de su familia y en una compañera muy especial para la actriz.
Para Jenna, tener a Twigs representa mucho más que compartir su vida con una mascota. En medio de los viajes, las grabaciones y los compromisos de su carrera, su compañera peluda le brinda cariño y compañía. Esta historia también ha permitido que sus seguidores conozcan una faceta más personal de la protagonista de Merlina, quien encontró en una adopción inesperada una amistad que va mucho más allá de las cámaras.

