Este 19 de enero de 2026 se conmemora el Centenario del natalicio de José Alfredo Jiménez (nacido el 19 de enero de 1926 en Dolores Hidalgo, Guanajuato), uno de los compositores más fundamentales de la música ranchera mexicana. A un siglo de su nacimiento, su legado artístico no solo sigue vigente: las nuevas generaciones lo descubren, reinterpretan y celebran con fervor.
Un legado que trasciende generaciones
Jiménez —conocido como El Hijo del Pueblo o simplemente El Rey— fue un autor prodigioso, capaz de capturar el amor, la pena y la nostalgia en letras sencillas pero profundas que han resonado a lo largo de décadas. Composiciones como “El Rey”, “Paloma Querida”, “La Media Vuelta” y “Si Nos Dejan” han sido interpretadas por artistas clásicos y modernos, desde mariachis tradicionales hasta estrellas internacionales, lo que ha ayudado a que su obra no envejezca y siga siendo relevante para públicos jóvenes y globales.
La Secretaría de Cultura de México ha lanzado una programación especial de medios públicos y exposiciones documentales que incluyen materiales inéditos, grabaciones históricas y conciertos en honor a su centenario. En televisión y radio públicas se recuerdan sus canciones y momentos clave de su vida, acercando su obra a quienes quizá solo la conocen por versiones populares o reinterpretaciones modernas.

Homenajes y actos culturales
El centenario se celebra con eventos en diversas ciudades del país —como conciertos en la Plaza Garibaldi o homenajes frente a su estatua en Mazatlán— que congregan tanto a intérpretes consagrados como a nuevos talentos deseosos de rendir tributo al compositor. Algunos de estos tributos se suman a exhibiciones documentales y programas musicales que exploran su vida y obra con un enfoque contemporáneo.
Además, la apertura de acervos culturales, incluidos registros sonoros inéditos y partituras originales en instituciones como el Centro Nacional de las Artes, ha permitido que investigadores, músicos y aficionados redescubran la riqueza de su producción musical y creativa.

Influencia global y reinterpretaciones modernas
La obra de José Alfredo Jiménez no se limita a una sola generación. Su música ha sido retomada por figuras tan diversas como Maná, Luis Miguel o incluso artistas urbanos contemporáneos, quienes incluyen sus temas en conciertos o grabaciones, lo que extiende su alcance a públicos que no crecieron con las versiones tradicionales de mariachi o ranchera.
Para muchos jóvenes, sus letras funcionan como una conexión emocional directa con experiencias de amor, pérdida y reflexión, lo cual explica por qué sus canciones siguen sonando tanto en cantinas tradicionales como en playlists digitales, eventos universitarios o incluso festivales culturales.
Un símbolo inmortal de la identidad mexicana
Más allá de la música, la figura de José Alfredo Jiménez se ha consolidado como un símbolo esencial de la identidad cultural mexicana. Su centenario no solo es una celebración de su obra, sino también una reafirmación de cómo la música popular puede convertirse en puente entre épocas, estilos y generaciones.
En 2026, cien años después de su nacimiento, la voz de El Rey sigue siendo canto colectivo, memoria sonora y presencia viva en el corazón de México y del mundo.

