Cómo aplicar crema para el contorno de ojos en 3 pasos, según dermatólogos

Cómo aplicar crema para el contorno de ojos en 3 pasos, según dermatólogos

El alivio para los ojos cansados e hinchados puede ser más rápido de lo que imaginas.

Es posible que se trate de insomnio heredado, o simplemente de las largas horas frente a pantallas, pero lo cierto es que no siempre consigo dormir como debería. Aunque me he acostumbrado a funcionar a diario con menos de las clásicas ocho horas de sueño, las consecuencias aparecen sin falta: ojeras y hinchazón bajo los ojos. Y en lugar de mejorar mis hábitos de descanso, recurro a las cremas para el contorno de ojos para intentar revertir esos efectos. Lo curioso es que, en mi caso, funcionan.

Al igual que el limpiador facial, el sérum o la crema hidratante, las cremas para ojos resultan más eficaces cuando se utilizan dos veces al día, por la mañana y por la noche. Estos productos no solo ayudan a reducir ojeras e hinchazón, sino que también contribuyen a mejorar los signos de envejecimiento en esta zona, como líneas finas, arrugas o patas de gallo. De acuerdo con el dermatólogo Dr. Chang Son, la piel del contorno de ojos es especialmente sensible porque es mucho más fina que la del resto del rostro.

Una fórmula específica para esta área ofrece una hidratación más adecuada y una protección más localizada que una crema facial convencional, además de minimizar el riesgo de irritación. Sin embargo, su eficacia depende en gran medida de una correcta aplicación, ya que se trata de una zona delicada. Por ello, distintos dermatólogos recomiendan seguir ciertos pasos básicos.

Paso 1: limpiar el rostro
Como ocurre con cualquier rutina de cuidado facial, la crema para ojos debe aplicarse sobre la piel limpia. Esto ayuda a eliminar impurezas, grasa y bacterias, permitiendo una mejor absorción del producto.

El dermatólogo y cirujano cosmético Dr. Ariel Ostad señala que el orden ideal de la rutina es: limpiador, sérum, crema de ojos, hidratante y protector solar (este último solo por la mañana). De este modo, los productos más ligeros penetran primero, mientras los más densos sellan la hidratación.

Paso 2: aplicar en la zona correcta
Según el Dr. Ostad, lo ideal es aplicar el producto sobre el hueso orbital, evitando el contacto directo con el párpado o la línea de las pestañas. Esto reduce el riesgo de irritación y evita que el producto entre en los ojos.

Aunque no es estrictamente necesario, si se aplica en el párpado superior, debe hacerse con una cantidad mínima.

Paso 3: usar la cantidad adecuada
Uno de los errores más comunes es excederse en la cantidad. Los especialistas recomiendan usar solo una pequeña porción, equivalente al tamaño de un chícharo, y aplicarla con suaves toques, sin frotar.

El dermatólogo Dr. Danny Guo explica que el exceso de producto, especialmente cerca de las pestañas, puede provocar irritación al migrar hacia el interior del ojo. Si el producto incluye aplicador metálico, su uso puede facilitar la aplicación y aportar un efecto refrescante que ayuda a descongestionar la zona.