Este Día del Nutriólogo es el momento perfecto para reconocer a quienes, con conocimiento, empatía y constancia, nos ayudan a construir una relación más sana con la comida. Lejos de solo contar calorías, los nutriólogos se han convertido en aliados clave del bienestar físico, mental y emocional de personas de todas las edades.

En una era dominada por dietas virales, retos extremos y desinformación en redes sociales, el trabajo del nutriólogo cobra aún más relevancia. Son ellos quienes nos recuerdan que comer bien no se trata de castigos ni restricciones, sino de equilibrio, educación y hábitos sostenibles que se adapten a cada estilo de vida.
Además, su impacto va mucho más allá del consultorio. Los nutriólogos participan en la prevención de enfermedades, el rendimiento deportivo, la salud digestiva, el cuidado hormonal y hasta en el fortalecimiento de la autoestima, especialmente entre jóvenes que buscan sentirse bien con su cuerpo sin caer en extremos.

Hoy, miles de pacientes comparten historias de cómo un plan alimenticio personalizado cambió su energía, su salud y su forma de verse a sí mismos. Por eso, este día es una invitación a agradecer, reconocer y valorar a estos profesionales que nos acompañan en uno de los procesos más importantes: aprender a nutrirnos mejor.
Porque comer también es un acto de amor propio, hoy celebramos a quienes hacen de la nutrición una herramienta para vivir mejor.

