El príncipe William comparte una divertida escapada con George en Barcelona durante sus vacaciones escolares

El príncipe William comparte una divertida escapada con George en Barcelona durante sus vacaciones escolares

El príncipe William aprovechó las vacaciones escolares de su hijo mayor, el príncipe George, para disfrutar de una salida especial entre padre e hijo en Barcelona, España. Ambos viajaron el pasado 3 de noviembre para asistir al encuentro de la Champions League entre el Aston Villa y el FC Barcelona, un plan que les permitió compartir una de sus grandes pasiones: el futbol. La aparición también llamó la atención porque George ha mantenido una presencia pública más discreta desde que comenzó una nueva etapa escolar.

La visita coincidió con el descanso de mitad de trimestre del joven príncipe, quien inició sus estudios en el prestigioso colegio Eton en septiembre. Para William, este viaje representó una oportunidad de pasar tiempo de calidad con su primogénito, especialmente después de los cambios que ha vivido la familia desde que George comenzó a estudiar en un internado. Ambos siguieron el partido desde un palco del Spotify Camp Nou y fueron recibidos por el presidente del Barcelona, Joan Laporta.

Padre e hijo comparten su afición por el Aston Villa, equipo del que William es seguidor desde hace muchos años y cuyo entusiasmo ha transmitido a George. Para la ocasión, el príncipe de Gales optó por una chamarra azul marino y una gorra negra, mientras que su hijo lució una chaqueta deportiva con los colores y el escudo del club inglés. Aunque los dos estuvieron muy atentos al encuentro, la noche no terminó como esperaban, pues el Barcelona se impuso con un marcador de 3-0.

Más allá del resultado deportivo, la escapada dejó ver la cercana relación entre William y George, quienes han compartido en distintas ocasiones su gusto por los eventos futbolísticos. El viaje también recordó las declaraciones recientes de Kate Middleton, quien había expresado lo mucho que esperaba volver a tener a sus tres hijos en casa durante las vacaciones. Así, esta visita a Barcelona se convirtió en una oportunidad para que el futuro rey de Inglaterra disfrutara de un momento especial junto a su hijo mayor, lejos de sus compromisos oficiales.