Este enero, celebridades mexicanas apostaron por el lujo silencioso: prendas sobrias, cortes limpios y colores neutros que transmiten estatus sin exageración. Actrices, influencers y cantantes dejaron atrás los looks saturados para adoptar una elegancia discreta.
La tendencia refleja una madurez en la moda nacional y una clara influencia de pasarelas internacionales. El mensaje es claro: menos logos, más calidad, y una imagen cuidada que proyecta poder sin gritarlo.

