TikTok e Instagram fueron tomados por una ola nostálgica que revive música, moda y estética de 2016. Usuarios recrean looks, playlists y momentos que evocan una era considerada más “simple” y emocionalmente significativa.
Este fenómeno refleja un cansancio generacional y un deseo de reconectar con una época previa a la saturación digital actual. La nostalgia se convierte así en refugio, tendencia y estrategia de engagement.

