Las elecciones intermedias de Estados Unidos, también conocidas como midterms, son una jornada electoral que se realiza a la mitad del periodo presidencial, es decir, dos años después de elegir al presidente. En estos comicios, los ciudadanos estadounidenses votan para renovar los 435 escaños de la Cámara de Representantes y una parte del Senado, además de elegir autoridades estatales y locales en distintas regiones del país.
A diferencia de las elecciones presidenciales, en esta ocasión no se elige al mandatario, pero los resultados pueden modificar el equilibrio de poder en el Congreso. Esto es importante porque los legisladores participan en la aprobación de leyes, presupuestos y decisiones relacionadas con temas como migración, seguridad, economía y política exterior. Por ello, la composición del Congreso puede influir en las decisiones que tome el gobierno durante los siguientes dos años.
Para México, estas elecciones tienen especial relevancia debido a la estrecha relación económica y política con Estados Unidos. El resultado podría influir en las discusiones sobre el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), los aranceles, las exportaciones y las inversiones. También podría tener repercusiones en temas migratorios, cooperación fronteriza y seguridad, asuntos que forman parte de la agenda bilateral.
En la jornada electoral de este 3 de noviembre de 2026, también se disputan 36 gubernaturas y diferentes propuestas estatales y locales. Aunque los mexicanos no participan en estas votaciones, sus resultados serán importantes para conocer cómo se configurará el panorama político estadounidense durante los próximos dos años. Por ello, las elecciones intermedias representan un momento clave para seguir de cerca las decisiones que podrían repercutir en la economía, la migración y la relación entre ambos países.

