Sí, leíste bien: en ciudades como Nueva York y Tokio están en auge las sleeping parties. Se trata de reuniones donde la dinámica principal es descansar. Los asistentes llegan en pijama, con cobijas y antifaces; el espacio está ambientado con luces cálidas, música ambiental y aromaterapia.
La idea nació como respuesta al burnout social: la gente quiere conectar, pero sin el desgaste de las fiestas tradicionales. Al final, es un mix entre spa, convivencia y descanso colectivo. Muchos aseguran que despiertas sintiendo una conexión profunda con los demás, aunque no hayas cruzado más de tres palabras.
