María Félix, una de las figuras más imponentes de la historia del cine mexicano, no escatimó en elogios al hablar de Luis Miguel, dejando claro el profundo respeto y admiración que sentía por el cantante. En una declaración que quedó para la memoria del espectáculo, “La Doña” describió a El Sol como un hombre de presencia arrolladora, destacando no solo su atractivo físico, sino también su elegancia y carisma natural.
Para María Félix, Luis Miguel reunía cualidades difíciles de igualar: una voz incomparable, un estilo impecable y una actitud de auténtico caballero. Más allá del talento artístico, subrayó su capacidad de seducción y el magnetismo que lo convertían en una figura irresistible ante el público femenino y en una estrella con identidad propia dentro de la industria musical.
Sus palabras, pronunciadas en México el 22 de marzo del año 2000, no solo reflejaron admiración personal, sino también un sentimiento de orgullo nacional. María Félix reconoció en Luis Miguel a un artista que trascendió generaciones y fronteras, consolidándose como un referente de la música latina y como un símbolo del talento mexicano que brilla con luz propia, sin necesidad de comparaciones.

