“Posesión Infernal en Llamas” logra 40 millones de dólares en su primer fin de semana

“Posesión Infernal en Llamas” logra 40 millones de dólares en su primer fin de semana

La nueva entrega de la franquicia creada por Sam Raimi ya es prácticamente un título rentable para sus productores

La taquilla del fin de semana ya tiene resultados y Posesión Infernal: En Llamas tuvo un sólido debut en Estados Unidos al recaudar 13,7 millones de dólares en sus primeros días. La nueva entrega de la franquicia creada por Sam Raimi llegó al cuarto lugar del ranking, por detrás de grandes estrenos familiares como el live action de Vaiana (43 millones), Minions & Monstruos (20,5 millones) y Toy Story 5 (18,5 millones).

Sumando sus ingresos internacionales, la película acumula alrededor de 40 millones de dólares en taquilla mundial durante su primera etapa de estreno.

El resultado es positivo, especialmente considerando que la cinta tuvo un presupuesto aproximado de 20 millones de dólares y todavía falta su llegada a algunos mercados importantes, incluido España.

Mientras tanto, Obsession continúa con un gran desempeño comercial y ya supera los 426 millones de dólares a nivel global. De mantener este ritmo, podría cerrar su recorrido en cines por encima de los 450 millones, consolidándose como una de las producciones más rentables de los últimos años.

Posesión Infernal: En Llamas llegará a los cines de España el próximo 17 de julio con la promesa de convertirse en la entrega más intensa y aterradora de la saga hasta ahora.

La película presenta un nuevo capítulo cargado de horror, caos sobrenatural y enfrentamientos contra los temibles Deadites. La historia sigue a una mujer que, tras la muerte de su esposo, busca refugio junto a sus suegros en la antigua casa familiar.

Sin embargo, lo que parecía ser un momento de apoyo y tranquilidad se transforma en una pesadilla cuando los miembros de la familia comienzan a convertirse en criaturas demoníacas. Ante esta amenaza, ella deberá descubrir que las promesas hechas en vida pueden tener consecuencias incluso después de la muerte.