El pasado 30 de noviembre, el majestuoso Palacio de Bellas Artes se convirtió en el escenario de un emotivo homenaje para despedir a una de las más grandes figuras del cine mexicano: Silvia Pinal. Amigos, familiares, colegas y admiradores se reunieron para rendir tributo a la última diva del cine nacional en una ceremonia de cuerpo presente. Entre los asistentes destacaron Sylvia Pasquel, Alejandra Guzmán, Stephanie Salas, Michelle Salas, Camila Valero y Giordana Guzmán, quienes, vestidas de riguroso negro, representaron con solemnidad a la dinastía Pinal. Sin embargo, la ausencia de Luis Enrique Guzmán, único hijo varón de la actriz, no pasó desapercibida.
La explicación de su ausencia
Efigenia Ramos, asistente personal y amiga cercana de Silvia Pinal, compartió que Luis Enrique no pudo asistir debido a su estado emocional. “Para él han sido demasiadas cosas juntas, todo lo que está viviendo lo ha afectado profundamente”, explicó. Estas palabras fueron respaldadas por el productor Iván Cochegrus, quien señaló que el vínculo cercano entre Luis Enrique y su madre intensificó su duelo.

Frida Sofía, presente desde la distancia
Por su parte, Frida Sofía, nieta de Silvia Pinal e hija de Alejandra Guzmán, no pudo viajar a México debido a la alta demanda de vuelos tras el Día de Acción de Gracias en Estados Unidos. Desde Miami, la joven homenajeó a su abuela con un emotivo video en redes sociales, recordando los momentos más icónicos de la actriz en el cine y el teatro. “Así era mi abuela desde siempre y hasta siempre. Te amo y sigue bailando allá arriba”, escribió en su mensaje.

A pesar de las ausencias, las mujeres de la dinastía Pinal realizaron la primera guardia de honor frente al féretro, simbolizando la fortaleza y el legado de la familia. Según declaraciones de Efigenia Ramos, la pérdida de Silvia podría servir como puente para la reconciliación entre Alejandra Guzmán y Frida Sofía, una posibilidad que llenaría de esperanza a sus seguidores.