La que parecía una de las relaciones más sólidas y alejadas del escándalo en Hollywood estaría atravesando un momento complicado. Rob Schneider y la productora mexicana Patricia Azarcoya se encuentran en el centro de la conversación luego de que documentos judiciales aparecieran en Phoenix, Arizona, señalando una solicitud de divorcio presuntamente presentada por Azarcoya ante la Corte Superior del Condado de Maricopa.

La noticia sorprendió a muchos, ya que la pareja siempre se caracterizó por proteger su vida privada y mantenerse lejos de polémicas. Schneider y Azarcoya se conocieron en 2005 durante una producción televisiva y, tras varios años de relación discreta, se casaron en una ceremonia privada en Beverly Hills, sin reflectores ni exclusivas mediáticas.
Durante su matrimonio, ambos evitaron declaraciones públicas sobre su relación, apostando por una dinámica familiar sólida y reservada. Por eso, la posible separación ha generado impacto entre fans y medios, quienes veían en ellos un ejemplo de estabilidad dentro del mundo del espectáculo.

Más allá de su vínculo con el actor, Patricia Azarcoya ha construido una carrera propia. Originaria de Mérida, Yucatán, comenzó su trayectoria en la televisión mexicana y posteriormente se consolidó en Estados Unidos como productora de contenidos dirigidos al público hispano. Además, ha estado involucrada en proyectos sociales y fundaciones en California, forjando una identidad profesional independiente de la fama de Schneider.
Hasta el momento, ninguno de los dos ha hecho declaraciones oficiales, por lo que la información se mantiene en el terreno de lo legal y lo especulativo. Mientras tanto, el posible quiebre de esta relación ha despertado la atención del público, recordando que incluso las historias más discretas pueden enfrentar giros inesperados.

