¿Sientes que nunca sales bien en las fotos? Te explicamos las razones detrás de esa percepción y lo que realmente está ocurriendo.
Todos hemos tenido alguna foto que no nos gusta, y aunque es normal que algunas imágenes no salgan como esperamos, la mayoría de las veces la percepción negativa está más en nuestra mente que en la realidad. Muchas veces creemos que no salimos bien en las fotos, pero la explicación no siempre tiene que ver con la cámara, sino con cómo nos vemos a nosotros mismos.
¿Por qué sentimos que no salimos bien en las fotos?
A menudo, hay quienes evitan la cámara porque piensan que “no son fotogénicos”, o quienes se toman muchas fotos sin sentirse conformes con ninguna. Sin embargo, si se observan con objetividad, la mayoría de esas imágenes son completamente normales, aunque nuestra percepción personal diga lo contrario.
La influencia de la mente
Gran parte de esta sensación tiene que ver con la forma en que nos percibimos. El cerebro tiende a amplificar nuestras inseguridades, especialmente aquellas que repetimos con frecuencia. Si nos enfocamos constantemente en rasgos que no nos gustan, es natural que al verlos en una foto llamen más nuestra atención y nos hagan sentir incómodos.
Sin embargo, la percepción cambia cuando la mirada es externa. En muchos casos, otras personas no ven esos “defectos” que nosotros creemos notar, lo que demuestra que, en gran medida, todo depende de cómo nos interpretamos a nosotros mismos.
Lo que sí se distorsiona
Ahora, es verdad que hay una diferencia monumental entre la imagen que captura una cámara y la que estamos acostumbrados a ver en el espejo. Entre la lente, el procesador digital y los filtros de luz, lo que vemos en fotos muchas veces no coincide con cómo creemos ser. Además, los espejos muestran una versión invertida de nuestra cara con la que nos hemos familiarizado. A la hora de vernos en una foto en la que nuestra cara no está invertida, los rasgos asimétricos (que todos tenemos) nos brincan más de lo normal.
El daño de las redes sociales
La autoestima, como ya dijimos, tiene muuucho que ver. Pero también hay que reconocer que las redes sociales juegan un rol fundamental, sobre todo cuando se mezclan con nuestra autoexigencia. Las redes nos han enseñado a compararnos constantemente con ideales estéticos irreales o perfeccionistas, ignorando que la mayoría de estos son más photoshop que realidad. Además, si ser retratado te da ansiedad, es posible que poses con una falta de naturalidad y una tensión facial que te brinca al ver el resultado. No es que salgas mal, es que no eres tú.
Cambia tu perspectiva
Si quieres estar en las fotos pero siempre sientes que sales mal, lo mejor que puedes hacer es trabajar en tu autoestima, aprender a aceptarte como eres, y tener bien claro que hay estándares de belleza que has interiorizado que tienes que soltar. También recuerda que si no te cuadra la foto con el espejo, es completamente normal, date chance y disfruta… las fotos son valiosas por el recuerdo, no todo es vanidattt.

