Ni la lluvia, ni los cortes a la circulación ni los cierres de estaciones del Metrobús y el Metro detuvieron a la afición mexicana que volvió a salir a las calles de la Ciudad de México para ver el triunfo de la selección nacional de futbol, pues durante más de 12 horas coparon el Fan Fest y el Ángel de la Independencia.
De acuerdo con la jefa de Gobierno, Clara Brugada, fueron más de 400 mil personas las que disfrutaron del encuentro entre México y Corea del Sur en un Zócalo abarrotado, así como en las pantallas instaladas en los alrededores y en los 18 festivales futboleros.
Para evitar incidentes, las autoridades regularon el acceso y la salida del festival instalado en la plancha del Zócalo. Además, la Secretaría de Seguridad Ciudadana invitó a los aficionados a seguir el partido desde las pantallas colocadas en distintos puntos de la ciudad, como avenida Juárez, Bellas Artes, 5 de Mayo y el Monumento a la Revolución.
Desde tempranas horas, cientos de personas llegaron al FIFA Fan Fest para disfrutar de los encuentros previos antes del esperado partido que se disputó en Guadalajara.
Con el paso de las horas, el Centro Histórico lucía abarrotado. La fila para ingresar a la Plaza de la Constitución se extendía por varias calles: iniciaba en 16 de Septiembre, avanzaba por Francisco I. Madero, continuaba por Isabel La Católica y regresaba hasta el punto de partida.
A pesar de las largas filas y la gran afluencia de asistentes, nadie quería perderse la experiencia. Miles de aficionados hicieron todo lo posible por permanecer en el FIFA Fan Fest y vivir de cerca la emoción del encuentro.
Movilidad complicada
Antes, debido a manifestaciones, cierres de estaciones del Metrobús, un percance en el Metro y cortes a la circulación la movilidad tuvo diversas complicaciones que obligaron a usuarios y aficionados a buscar alternativas de transporte.
Los fanáticos que se disponían a llegar en Metro al Fan Fest nuevamente se encontraron con la estación Zócalo sin operar, por lo que la opción fue utilizar Pino Suárez y caminar, sorteando los puestos ambulantes que limitaban el tránsito.
A ello se sumó una explosión en las vías de la estación Zaragoza de la línea 1 del Metro por un cortocircuito provocado por la caída del bastón de apoyo de un hombre con debilidad visual, por lo que usuarios fueran desalojados de un convoy. El incidente provocó una densa nube de humo en los andenes, que obligó a los pasajeros a cubrirse el rostro para evitar inhalarlo.
No obstante, la marea tricolor logró estar en el lugar indicado para debatir sobre la formación o exigir un cambio, hasta que todo explotó con el gol de Luis Romo.
El clásico “vámonos al Ángel” retumbó en las calles. Bares y restaurantes comenzaron a vaciarse.
“¡Viva México, viva!”, es la frase que se escucha desde el inicio del Mundial, cuya tercera Copa en nuestro país ha unido a todos.
En el Ángel de la Independencia la banda sinaloense se instaló en la estación del Metrobús con el mismo nombre. En otro punto, el mariachi se hizo notar al interpretar Cielito lindo.
Al cierre de la edición la gente continuaba llegando al Paseo de la Reforma para seguir con los festejos por el triunfo mexicano.

