México esperó 40 años para lograr una victoria en ronda de eliminación directa y con el resultado impuso varias marcas en Copa del Mundo
México volvió a instalarse entre los 16 mejores del mundo tras derrotar 2-0 a Ecuador, un resultado que pone fin a una espera que se extendió por cuatro años y devuelve al Tricolor a los Octavos de Final de una Copa del Mundo. Las anotaciones de Julián Quiñones y Raúl Jiménez sellaron una clasificación que el combinado nacional había conseguido de manera consecutiva entre 1994 y 2018, hasta que la racha se cortó en Qatar 2022.
El silbatazo final desató la euforia. El Estadio Ciudad de México fue el escenario principal de la celebración, con jugadores, cuerpo técnico y aficionados festejando un triunfo que mantiene vivo el sueño mundialista. La alegría pronto se trasladó a distintos puntos del país.
Miles de personas salieron a las calles para celebrar en el Ángel de la Independencia, Paseo de la Reforma y el Zócalo de la Ciudad de México. Escenas similares se vivieron en Guadalajara, Monterrey y otras ciudades del país, además de diversas comunidades mexicanas en Estados Unidos, donde también se festejó el pase del Tricolor.
Más allá de la clasificación, la victoria sobre Ecuador dejó cifras y registros históricos para la Selección Mexicana, que ahora se prepara para enfrentar en Octavos de Final al vencedor del duelo entre Inglaterra y República Democrática del Congo. Para Javier Aguirre, será “el partido más importante del futbol mexicano” y también el más trascendental de su carrera como entrenador.

Un triunfo que puso fin a una espera de cuatro décadas
La victoria de México sobre Ecuador representó mucho más que un boleto a los Octavos de Final. El Tricolor volvió a ganar un partido de eliminación directa en una Copa del Mundo por primera vez desde México 1986, cuando derrotó 2-0 a Bulgaria.
Aquel triunfo había permanecido como el único en una fase de eliminación durante 40 años. Desde entonces, la Selección Mexicana acumuló siete eliminaciones consecutivas en Octavos de Final, hasta que la racha terminó con la dolorosa despedida en la Fase de Grupos de Qatar 2022.
Con el 2-0 sobre Ecuador, el equipo dirigido por Javier Aguirre rompió esa sequía y volvió a ilusionar con la posibilidad de trascender en un Mundial.
México rompe la barrera frente a la Conmebol
El triunfo también tuvo un valor histórico a nivel continental. México se convirtió en la primera selección de la Concacaf que elimina a un representativo de la Conmebol en un duelo de eliminación directa dentro de una Copa del Mundo.
Hasta este encuentro, los equipos sudamericanos habían impuesto condiciones en este tipo de cruces. En el caso del Tricolor, las derrotas frente a Argentina en Alemania 2006 y Sudáfrica 2010, además de la eliminación ante Brasil en Rusia 2018, habían alimentado esa deuda pendiente.
Curiosamente, Ecuador volvió a ser el rival al que México derrotó en un Mundial, tal como ocurrió en Corea-Japón 2002, también bajo el mando de Javier Aguirre.
Un equipo sólido de principio a fin
La Selección Mexicana continúa construyendo una de sus mejores actuaciones defensivas en la historia de los Mundiales. Después de superar la Fase de Grupos con tres victorias y sin recibir goles, mantuvo el arco en cero frente a Ecuador para sumar cuatro triunfos consecutivos sin permitir anotaciones.
Con esa marca, México se unió a un grupo muy reducido de selecciones que iniciaron una Copa del Mundo con cuatro victorias y la portería imbatida, un registro que anteriormente solo habían conseguido Brasil en 1986 e Italia en 1990.
El Estadio Ciudad de México sigue siendo una fortaleza
Jugar como local continúa siendo un factor determinante para el Tricolor en las Copas del Mundo. Con el triunfo sobre Ecuador, México extendió a diez partidos su invicto mundialista en el Estadio Ciudad de México, donde registra ocho victorias y dos empates.
El respaldo de la afición volvió a hacerse sentir y los propios futbolistas reconocieron la importancia de disputar los encuentros decisivos en casa. Ahora, el escenario volverá a ser el mismo para el compromiso de Octavos de Final.
Julián Quiñones firma una actuación para la historia
Julián Quiñones fue la gran figura del encuentro al participar directamente en los dos goles del Tricolor. El delantero logró un registro que ningún futbolista mexicano conseguía desde Manuel Negrete en México 1986: marcar un gol y dar una asistencia en un mismo partido de Copa del Mundo.
Además, alcanzó tres anotaciones en Mundiales, igualando a Cuauhtémoc Blanco y Rafael Márquez entre los máximos goleadores mexicanos en la historia del torneo. Con los Octavos de Final por delante, tendrá la oportunidad de seguir ampliando esa cifra.
Gilberto Mora continúa rompiendo récords
A sus 17 años y 259 días, Gilberto Mora volvió a escribir su nombre en la historia de los Mundiales. El mediocampista se convirtió en el segundo jugador más joven en ser titular en un partido de eliminación directa de la Copa del Mundo.
Solo es superado por Pelé, quien inició un encuentro con Brasil frente a Gales en Suecia 1958 a los 17 años y 239 días.
Ante Ecuador, Mora volvió a demostrar la personalidad que lo caracteriza. Su visión de juego, precisión en los pases, capacidad para romper líneas y madurez en la toma de decisiones confirmaron por qué es considerado una de las mayores promesas del futbol mexicano.

